Marrakech se disfruta más cuando combinas la medina con experiencias tranquilas y alguna salida fuera de la ciudad. No hace falta hacerlo todo: elige unos cuantos momentos fuertes y deja tiempo para pasear, comer y observar la ciudad.
Empieza por la medina
Jemaa el-Fnaa, los zocos, Ben Youssef, los palacios y los jardines dan contexto. Una visita guiada la primera mañana puede ayudarte mucho durante el resto del viaje.
Añade una experiencia marroquí
Clase de cocina, hammam, cena espectáculo o paseo en camello: elige lo que encaje contigo en lugar de llenar cada hora.
Sal de Marrakech un día
Ourika, Imlil, Essaouira y Ouzoud ofrecen paisajes completamente distintos. Para medio día o una tarde, Agafay es la opción más fácil.
Deja una noche libre
Marrakech cambia al caer el sol. Reserva al menos una noche sin un programa rígido para cenar, caminar y disfrutar del ambiente.